Expedientes, trámites ante Registro Público, DGI y municipios, costos, honorarios y documentos. Todo en un solo lugar, con un asistente que conoce la legislación panameña.
Un trámite en Panamá no es una tarea: es una cadena de pasos ante una entidad, con sus documentos, sus tasas y sus tiempos. LegalTec sigue esa cadena. Cada expediente arranca con los pasos que le corresponden según el tipo de trámite, y desde ahí se ve qué falta, quién lo tiene y cuánto se ha gastado.
En vez de un Excel por abogado y una carpeta por cliente, la firma completa trabaja sobre la misma información: el socio ve el tablero, el abogado avanza sus expedientes y el asistente registra costos y sube documentos.
Cada pieza alimenta a la siguiente: el cliente lleva al contrato, el contrato al trámite y el trámite a sus costos.
Personas naturales y jurídicas, con RUC y dígito verificador, cédula, contactos y su historial completo de contratos y trámites.
De la propuesta al contrato firmado, con honorario acordado, abonos registrados y el saldo siempre a la vista.
Cada tipo de trámite trae sus pasos precargados. Se avanzan uno a uno, con fecha de vencimiento, responsable y observaciones.
Timbres, aranceles, tasas y honorarios de notaría, con su recibo, marcados como facturables o no al cliente.
Archivos adjuntos por trámite y por paso, y editor de documentos con plantillas propias de la firma e importación desde Word.
Pasos vencidos, expedientes sin movimiento, saldos por cobrar, antigüedad de saldos y morosidad por cliente.
El analizador consulta un modelo de inteligencia artificial entrenado para responder sobre la legislación panameña vigente, y devuelve el trámite desglosado: qué entidad lo atiende, bajo qué ley, qué documentos pide, en qué pasos se divide, cuánto cuesta y cuánto suele tardar.
Es un punto de partida para el abogado, no un sustituto de su criterio: el análisis queda guardado en el expediente para consultarlo cuando haga falta.
Pantallas reales del sistema. Los nombres, montos y expedientes son de demostración.
Al entrar, la firma ve lo que está pendiente. Las pestañas separan lo activo de lo terminado, y la búsqueda encuentra un expediente por cliente, título o número de referencia de la entidad.
Cada paso guarda cuándo vence, quién lo completó y qué se observó. Al marcarlo como completado queda la fecha y la persona; si se traba, se anota el motivo y el expediente no se pierde de vista.
Timbres, aranceles y tasas se registran donde ocurren, con su número de recibo y su fecha. El total facturable al cliente sale solo, sin tener que reconstruirlo al final del mes.
Los honorarios y sus abonos viven junto al expediente que los generó. El tablero avisa de los contratos activos con saldo pendiente, para que el cobro no dependa de que alguien se acuerde.
El tablero muestra los pasos vencidos y los expedientes que llevan más de una semana quietos.
Cada tipo de trámite trae su plantilla, y la firma la ajusta una vez para todos los casos.
Honorarios, abonos y gastos facturables quedan cuadrados con cada expediente.
Socio, abogado y asistente trabajan sobre la misma información, con permisos distintos.
Corporativo, inmobiliario y registral: varios abogados, muchos expedientes abiertos y clientes que preguntan.
Quien lleva sus propios trámites y necesita orden sin montar una estructura administrativa.
Quienes tramitan RUC, avisos de operación, paz y salvos y permisos como servicio a terceros.
Te mostramos cómo se arma un expediente, cómo avanzan los pasos y qué dice el asistente sobre los trámites que más haces. Sin compromiso.